
El podcast de hoy está basado en la Carta a los Efesios 4:14 (RV-1909): Que ya no seamos niños fluctuantes, y llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que, para engañar, emplean con astucia los artificios del error:
Escuchemos acerca de los peligros de ser un niño espiritual y cómo nos expone a los peligros espirituales.
INTRODUCCIÓN
Un cristiano que deja de crecer espiritualmente se enfrenta a peligros significativos. Cuando el crecimiento se detiene, comienzan a surgir amenazas que pueden destruir nuestra vida espiritual. Este estancamiento es precisamente lo que el enemigo busca: cristianos que permanezcan como "niños espirituales", vulnerables y sin capacidad de discernimiento.
1. LOS QUE DIRIGEN EL MUNDO PROMUEVEN EL ANÁLISIS INFANTIL
Investigaciones indican que en nuestra sociedad existe un esfuerzo sistemático por mantener a las personas con una capacidad intelectual y analítica equivalente a la de un niño de 12 años. A través de películas, música, contenido digital e incluso noticias, se busca limitar nuestra capacidad de analizar, discernir y crecer. Como cristianos insertos en este mundo, estamos expuestos a estos peligros que amenazan con detener nuestro desarrollo espiritual.
2. LOS PELIGROS DEL ESTANCAMIENTO ESPIRITUAL
2.1. Carnalidad y Obras de la Carne
En 1 Corintios 3:1, el apóstol Pablo identifica claramente el problema: "No pude hablarles como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo". Esta inmadurez espiritual se manifiesta en tres áreas principales:
- Celos y envidias: Una persona que dejó de crecer puede envidiar los logros, bendiciones o ministerios de otros hermanos. Estos celos pueden volverse violentos y destructivos.
- Contiendas y altercados: El cristiano que antes era pacífico y amable, al estancarse, comienza a buscar problemas y crear conflictos donde no los hay.
- Disensiones y divisiones: La oposición sistemática a la autoridad espiritual y la creación de divisiones en la iglesia son señales claras de inmadurez. Pablo advierte específicamente sobre "alejarse de los que causan divisiones" (Romanos 16:17).
2.2. Conversaciones Infantiles
1 Corintios 13:11 revela: "Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño". Las conversaciones de un niño espiritual incluyen:
- Palabras ociosas y vacías (Mateo 12:36): Charlas sin sustento espiritual que no edifican.
- Egocentrismo constante (Juan 7:18): Conversaciones que giran exclusivamente alrededor del "yo".
- Mentiras y engaños: Una tendencia a falsear la realidad, a veces justificada culturalmente.
- Temas que no convienen: Incluso conversaciones que no son pecado pero tampoco edifican.
- Murmuración y quejas constantes (Judas 1:16): Una actitud de descontento perpetuo.
- Soberbia y violencia verbal: Expresiones que hieren en lugar de sanar.
2.3. Mentalidad Inmadura
La palabra griega "fronéo" (pensar) en 1 Corintios 13:11 también implica "disposición", "estar mentalizado de cierta manera". El niño espiritual:
- Tiene disposición hacia cosas infantiles: Interés en privilegios sin responsabilidades.
- Carece de discernimiento: Como un niño biológico que no distingue el peligro, el niño espiritual no analiza bien las situaciones.
- Se enfoca en "las cosas de los hombres": Dinero, fama, poder, apariencia física (1 Corintios 3:3).
- Experimenta depresión por comparación: Se entristece al no tener lo que otros poseen.
3. CARACTERÍSTICAS DEL NIÑO ESPIRITUAL
Según las Escrituras, los niños espirituales presentan estas características peligrosas:
- No son destetados: Demandan atención constante como bebés espirituales.
- Muerte espiritual progresiva: El estancamento conduce a la sequedad espiritual.
- Cautiverio y desaliento: Se desaniman periódicamente (1 Reyes 17).
- Daños a la "cabeza" espiritual: Pensamientos distorsionados y heridas emocionales.
- Incapacidad para discernir: "No saben distinguir lo bueno ni lo malo" (Isaías 7:16).
- No desechan lo malo ni escogen lo bueno: Carecen de criterio espiritual.
4. EL REMEDIO: CRECIMIENTO ESPIRITUAL CONTINUO
La solución no es complicada pero requiere decisión y perseverancia:
- Permanecer en Cristo con constancia
- Buscar crecimiento activo a través del estudio bíblico y la oración
- Fortalecerse mediante la práctica espiritual y el servicio
- Autoexaminarse regularmente para identificar áreas de estancamiento
CONCLUSIÓN: UN LLAMADO A LA MADUREZ
La iglesia de Corinto tenía dones espirituales extraordinarios, pero Pablo los llamó "niños en Cristo". Esto nos enseña que los dones no equivalen a madurez. Podemos profetizar, servir y aparentar espiritualidad mientras interiormente seguimos siendo carnales e infantiles.
Dios nos llama a dejar de ser niños (1 Corintios 13:11) y avanzar hacia la madurez espiritual. Este crecimiento nos protege de los peligros que acechan al cristiano estancado y nos capacita para ser verdaderos discípulos que edifican la iglesia en lugar de dividirla.