Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.
ROMANOS 16:20

La Biblia enseña que Dios Padre se ha manifestado con diferentes nombres o facetas a sus elegidos para bendecirlos, ayudarlos y hacer su obra en ellos; por ejemplo en el Antiguo Testamento se manifestó como Jehová Jiréh (Gn. 22:14), Jehová Rafa (Éx. 15:26); Jehová Nissi (Éx. 17:15), Jehová Mekaddesh (Lv. 20:8), Jehová Shalóm (Jue. 6:24), Jehová Rohi (Sal. 23:1), Jehová Sabaot (Is. 1:24), Jehová Tsidkenú (Jer. 33:16) y Jehová Shammah (Ez. 48:25); asimismo en el Nuevo testamento se manifiesta como el Dios de vivos (Mr. 12:27), Dios de la gloria (Hch. 7:24), Dios de la paciencia (Ro. 15:5), Dios de la consolación (Ro. 15:5), Dios de esperanza (Ro. 15:13), Dios de paz (Ro. 15:33), Dios de toda consolación (2 Co. 1:3) y Dios de toda gracia (1 P. 5:10).
La iglesia del Señor y el cristiano están invitados a buscar a Dios y conocerlo en cada una de sus facetas o en cada uno de sus nombres para comprobar la grandeza, el poder y la gloria del Dios verdadero; asimismo para ser bendecidos, ayudados y liberados.
En el Antiguo Testamento Dios se manifestó a Gedeón y lo escogió para liberar a Israel, pero parece que éste tuvo temor y pensó que moriría (Jue. 6:22) porque el ángel del Señor le dijo que tuviera paz, que no tuviera temor y que no moriría (Jue. 6:23); y por ello Gedeón le edificó un altar al Señor y lo llamó Jehová-Shalom, es decir Jehová es mi Paz; luego ofreció un sacrificio y fue a destruir el altar de Baal y la imagen de Asera que tenía su padre (Jue. 6:25). Es interesante ver que Jehová-Shalóm se manifiesta primero para poder derribar la idolatría, altares e imágenes de dioses falsos en la vida propia o en el pueblo de Dios.
Adicionalmente en el Nuevo Testamento se menciona varias veces al Dios de Paz; y recordemos que cuando Dios dice algo dos veces, significa que está firme y se apresura a hacer lo que ha hablado (Gn. 41:32).
Podemos decir que para llegar a conocer al Dios de Paz (Ro. 16:20) antes debemos conocer al Rey de Justicia (He. 7:2; Ro. 5:1); luego debemos conocer al Príncipe de Paz (Is. 9:6), al Rey de Paz (He. 7:2) y al Señor de Paz (2 Tes. 3:16).
Veamos de forma resumida unos aspectos relacionados a los cristinos que conocen al Dios de paz:
Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.