
El podcast de hoy está basado en el libro de Proverbios 30:24-28 (RV-SBT): 24 Cuatro cosas son pequeñas en la tierra, y las mismas son más sabias que los sabios: 25 las hormigas, pueblo no fuerte, pero en el verano preparan su comida; 26 los conejos, pueblo no robusto, pero ponen su casa en la piedra; 27 las langostas, que no tienen rey, pero salen todas por cuadrillas; 28 la araña, que atrapa con las manos, pero está en palacios de rey.
Escuchemos algunas enseñanzas de la Langosta acerca
de la unidad, orden y sabiduría de Dios.
INTRODUCCIÓN
El texto base de esta enseñanza se encuentra en Proverbios capítulo 30, versículos 24 al 28, donde Salomón presenta una verdad sorprendente: "Cuatro de las cosas más pequeñas de la tierra son más sabias que los sabios". Sin embargo, para aprovechar esta enseñanza, es fundamental aprender a leer con mucha atención. Según estadísticas, mucha gente sabe distinguir lo que lee, pero poca logra entenderlo.
Esta fue la pregunta que Felipe le hizo al eunuco en Hechos 8:30: "¿Entiendes lo que lees?". La respuesta del eunuco fue negativa, pues necesitaba quien le explicara. De la misma manera, debemos poner atención a la Palabra para recibir la sabiduría de Dios, sin importar si quien da el consejo es grande o pequeño a nuestros ojos. Si es con la sabiduría de Dios, debemos aprender a recibirlo.
Aunque el pasaje menciona cuatro creature (hormigas, conejos, langostas y araña), nos enfocaremos específicamente en las langostas, ya que ofrecen lecciones profundas para nuestra vida espiritual, familiar y eclesial.
LA LANGOSTA: MÁS SABIA QUE LOS SABIOS
En Proverbios 30:27, la Biblia destaca una característica clave: "Las langostas no tienen rey, pero salen todas por cuadrillas". Otras versiones mencionan que "marchan ordenadamente en un mandato" o que "avanzan en rangos". De este pequeño insecto, podemos extraer principios vitales para el creyente.
1. Unidad: Salen Todas Juntas
La Biblia enfatiza que las langostas "salen todas juntas". No dice "vayan ustedes y ahí los alcanzo", sino que van todas.
- En la Familia: Muchos hogares tienen problemas porque cada quien jala por su lado. Si hay deudas o dificultades, la solución es salir del problema todos juntos. Un ejemplo citado en el texto es el de una niña que quebró su cochinito para ayudar a su padre con las deudas, entendiendo que la familia debe unirse para vencer.
- En la Iglesia: Si aprendes unidad en la iglesia, esta llegará a tu casa. Las langostas saben que si salen una por una, las matan; pero cuando salen juntas, oscurecen el suelo. No esperes a que otros hagan el trabajo; la Biblia menciona "ejército de langostas", no de hormigas ni conejos.
2. Orden: Marchan en un Mandato
Las langostas "marchan ordenadamente en un mandato". El orden es una característica que debemos aprender.
- Transformación de Hábitos: Dios quiere cambiarnos de hábitos y costumbres. El desorden en la casa puede no ser problema hasta que nos integramos al rebaño, pero estamos llamados a alcanzar la imagen de Jesús.
- El Ejemplo de Jesús: Jesús era ordenado. En la cruz, para que se cumpliera la escritura, dijo "tengo sed". Él sabía lo que le tocaba hacer y lo hizo ordenadamente. Nosotros debemos ordenar nuestras cosas en la casa, estudios, trabajo e iglesia.
3. Autoridad y Rangos: Avanzan en Rangos
Otra versión traduce que la langosta *"avanza en rangos"*. Esto nos enseña a reconocer la autoridad establecida.
- En el Hogar: Los hijos deben hacer caso a los papás. Si el papá da una instrucción, la esposa no debe consultar a su mamá para invalidarla, ni los hijos deben buscar a una tía para omitir la orden de los padres.
- En el Trabajo y la Iglesia: Hay que reconocer rangos. En el trabajo, hay que hacer caso al gerente. En la iglesia, la orden tiene que venir del cielo y estar alineada con Dios; si está alineada, hay que hacer caso.
4. Sin Presión: No Esperan ser Supervisados
La langosta "no tiene rey", lo que significa que no está esperando a que la estén "venadeando" o presionando para hacer lo que debe hacer.
- Responsabilidad Propia: Si la esposa es langosta de Dios, no espera que el esposo la esté arriando. Si los hijos son langostas, no esperan que les estén diciendo qué hacer. Saben sus responsabilidades y las hacen solas.
- Cultura vs. Espíritu: La cultura nos moldea a necesitar supervisión constante, pero la langosta sabe lo que tiene que hacer y lo hace. Quiere ser sabio? Haga lo que ya sabe que tiene que hacer sin esperar regaños.
5. Transición de la Tierra a los Aires
Las hormigas y conejos se mantienen en la tierra, pero las langostas se trasladan en el aire.
- Alturas Espirituales: Nosotros debemos transicionar de la tierra a los aires espirituales. No solo preocuparnos por lo material ("tierra"): ganar más porque fulano ganó más, comprar carro porque aquel tiene carro.
- Victorias espirituales: Las langostas salen en escuadrones para ir a la guerra. Un documento sobre la Segunda Guerra Mundial mencionaba que la victoria alemana se debía a que los aviones bombardeaban primero. Para tener victoria, debemos mantenernos en las alturas espirituales.
6. Sabiduría Divina
Para transicionar de la tierra a las alturas, necesitamos sabiduría.
- El Principio: El principio de la sabiduría es el temor a Jehová.
- Jesús es la Sabiduría: En el Nuevo Testamento, la Biblia dice que Jesús es la sabiduría de Dios (1 Corintios 1:24). La sabiduría tiene que ir creciendo en nosotros.
- Victoria: Las langostas fueron una de las plagas que empezaron a doblegar a Faraón (Éxodo). Si quieres tener victorias, no dejes que los demás hagan lo que tú puedes hacer; ve junto con el resto del ejército de langostas.
CONCLUSIÓN
La langosta, aunque pequeña, es altamente poderosa porque está en orden, tiene unidad y opera en las alturas. Dios quiere llevarnos a niveles mejores, cambiándonos de hábitos y costumbres. Para lograrlo, debemos pedir sabiduría en oración, ya que Jesús es la sabiduría de Dios. Si aprendemos de la langosta a salir juntos, en orden, bajo un solo mandato y sin necesidad de presión constante, habrá una transformación en nuestra vida. Vamos a orar para que el Señor nos ayude a aprender de las langostas y a crecer en la sabiduría divina.