El podcast de hoy está basado en el evangelio de Lucas 17:15-18 (RV-1909): 15 Entonces uno de ellos, como se vió que estaba limpio, volvió, glorificando á Dios á gran voz; 16 Y derribóse sobre el rostro á sus pies, dándole gracias: y éste era Samaritano. 17 Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están? 18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria á Dios sino este extranjero?
Escuchemos acerca de la importancia de ser agradecidos y superar la vana manera de vivir:
La cultura nos da forma y nos hace iguales en muchos aspectos. Sin embargo, al venir al Señor Jesucristo, debemos buscar ser liberados de lo que la Biblia llama la "vana manera de vivir" que heredamos de nuestros padres. Una de las cosas que debemos desarraigar es la falta de agradecimiento, ya que no ser agradecidos es parte de una cultura que necesita ser transformada.
Para entender la gratitud, debemos examinarnos y evaluar nuestro "termómetro de gratitud". Según el diccionario, agradecer es sentir gratitud, pero ser agradecido implica más que un sentimiento interno:
Es tarea de los padres enseñar a los hijos a ser agradecidos. Si no hay correspondencia al esfuerzo invertido, es como un árbol de fruto que recibió el mejor abono, tierra, agua y cuidado, pero solo dio una naranja. Dio fruto, pero no acorde al trabajo realizado. Dios esperaba que Israel diera uvas, pero dieron uvas silvestres y amargas.
Necesitamos evaluar si realmente correspondemos al trabajo que se hace en nuestra vida, ya sea por parte de los padres, abuelos o la iglesia. La falta de gratitud es un síntoma que no agrada a Dios.
En Lucas 7:32, Jesús compara a las personas con muchachos en la plaza que gritan a otros: "¿Les tocamos flauta? ¿Y qué esperaban los que tocaban flauta cuando tocaban flauta? Que bailaran". Sin embargo, la gente mostraba apatía: no bailaban con la música alegre ni lloraban con las canciones de duelo. Esta apatía refleja una actitud ingrata ante el esfuerzo hecho para bendecirlos.
Una situación preocupante se encuentra en Lucas 17:17. El Señor limpió a diez leprosos, pero solo uno regresó a dar gracias. El Señor Jesús preguntó: "¿No son 10 los que fueron limpiados y los 9 dónde están?".
Esto nos lleva a sospechar que la mayoría de la gente que ha recibido un favor de Dios, incluso creyentes, no son agradecidos. Lo más impactante es que los nueve que no regresaron eran judíos, mientras que el único que dio gracias era samaritano, alguien a quien los judíos despreciaban. Debemos preguntarnos: ¿Soy uno o de los nueve?
Un grave error es pensar que somos agradecidos cuando en la práctica no lo somos, como se ilustra en Lucas 18. Por ello, es mejor empezar desde cero. Es como un maestro de música que cobra el doble al alumno que cree saber música, porque debe quitarle la mala información antes de enseñarle lo correcto.
La falta de memoria es un problema serio. En 2 Crónicas 24:21-22, se narra cómo conspiraron contra un hombre y lo cubrieron de piedras en el patio de la casa de Jehová. El versículo 22 sentencia: "No tuvo memoria el rey Joaz de la misericordia que su padre Joyada había hecho con él".
El rey Joas olvidó la misericordia recibida y hasta mató al hijo de quien le hizo el bien. Necesitamos pedir al Señor que sane nuestra memoria para recordar:
Si descubrimos que nuestro termómetro de gratitud está bajo, lo mejor es empezar de cero a ser agradecidos, decir gracias y dar gracias. Servir al Señor es una manifestación de gratitud hacia Dios. Además, la actitud con la cual servimos manifiesta nuestro nivel de gratitud.
Nuestro termómetro de gratitud tiene que subir de nivel. Debemos ser agradecidos con Dios y con todas las personas que nos han hecho algún beneficio, evitando formar parte de los nueve que olvidaron, y siendo como el uno que regresó para honrar.
Iglesia Cristiana Ebenezer Villa Nueva
#IglesiaCEVN - #EbenezerVN - #e_vn
13 Calle 14-25, Colonia Santa Isabel 2 o Proyectos, Zona 3 de Villa Nueva, Guatemala.
correo@ebenezervillanueva.org