Escogió también a David su siervo, lo tomó de entre los apriscos de las ovejas; lo trajo de cuidar las ovejas con sus corderitos, para pastorear a Jacob, su pueblo, y a Israel, su heredad. Y él los pastoreó según la integridad de su corazón, y los guió con la destreza de sus manos. SALMO 78:70-72 LBLA