Jehová es mi fortaleza, y mi escudo: en él esperó mi corazón, y yo fuí ayudado: y gozóse mi corazón, y con mi canción le alabaré. Jehová es la fortaleza de ellos: y el esfuerzo de las saludes de su ungido es él. Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad: y pastoréalos, y ensálzalos para siempre. SALMO 28:7-9