
El podcast de hoy está basado en el libro de Rut 3:1 (RV-1960): Después le dijo su suegra Noemí: Hija mía, ¿no he de buscar hogar para ti, para que te vaya bien?
Escuchemos acerca del bienestar que el Señor quiere darnos.
INTRODUCCIÓN
Dios quiere que tú estés bien. Esta verdad fundamental debe arraigarse en nuestro corazón y mente, porque al no entenderla, corremos el riesgo de olvidarla o, peor aún, de buscar nuestro bienestar por nuestra propia cuenta, lo que a menudo termina mal. Muchos cristianos no prosperan porque no captaron que Dios mismo quiere y busca activamente su bienestar.
¿QUÉ ES EL BIENESTAR SEGÚN DIOS?
El pasaje de Rut 3:1 nos da una clave. Noemí le dice a Rut: "No te tengo de buscar descanso que te sea bueno". Esto revela que:
- Dios es quien busca nuestro bien: No somos nosotros quienes debemos angustiarnos buscándolo; Él toma la iniciativa.
- Es personal y específico: El bienestar que Él prepara para ti es único, diseñado para tus necesidades reales, no una copia de lo que otros tienen.
Definición, y enfoque bíblico de bienestar:
- "Estar bien" en sentido integral: Es un estado de satisfacción y tranquilidad (Rut 3:1, RV2004). Dios quiere proveerte "las cosas necesarias para vivir bien", no un exceso que genere preocupación.
- Salud integral: Incluye un buen funcionamiento somático (cuerpo y alma) y psíquico (mente). Dios desea que estés sano física, emocional y mentalmente.
- Aceptación y identidad: La palabra hebrea Yatav traducida como "bueno" o "bien" también implica ser aceptado. Dios quiere sanar la necesidad de buscar aceptación en grupos o conductas equivocadas. En Cristo y en la comunidad de fe, ya tienes un lugar de aceptación genuina.
- Corrección y crecimiento: El bienestar divino incluye enmendar y corregir nuestra vida. Parte de estar bien es tener la humildad para reconocer errores y cambiar, avanzando hacia la madurez.
- Contentamiento y diligencia: Dios quiere que encuentres contentamiento en lo que Él te da, viviendo sin la ansiedad de aparentar o acumular. Simultáneamente, Su bienestar te transforma en una persona diligente, activa y cuidadosa, lo cual es clave para la prosperidad verdadera y evitar la pobreza que trae la negligencia.
¿CÓMO RECIBIR ESTE BIENESTAR?
- Deja que Dios busque por ti: Reconocer que Él conoce lo que realmente necesitas mejor que tú. No insistas en elegir lo que parece bueno a tus ojos (como la computadora de la "manzanita" frente a una mejor).
- Obedece Sus instrucciones: Así como un hijo que sigue las indicaciones de su padre para salir bien en el examen, nosotros debemos escuchar, creer y poner en práctica la Palabra de Dios. La obediencia es el canal para el bienestar.
- Sé humilde y corrígete: Como Rut, debemos atender humildemente la dirección divina. Parte del proceso es permitir que Dios corrija nuestras actitudes y conductas.
- Busca contentamiento, no apariencia: El verdadero bienestar no está en tener muchas casas o deudas para aparentar, sino en la paz y la tranquilidad con lo que Dios provee.
- Cuida tu salud física: Factores biológicos como el sueño y la alimentación afectan nuestro estado de ánimo. Cuidar el cuerpo es parte de administrar el bienestar que Dios nos da.
CONCLUSIÓN
Dios no es un espectador pasivo; Él activamente busca tu bienestar integral (espíritu, alma y cuerpo). Tu parte es confiar en Su guía, obedecerle, recibir Su corrección con humildad y descansar en la seguridad de que Él proveerá exactamente lo que necesitas para vivir bien y en paz.